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  • Negocio Digital
  • 28 de septiembre de 2026
  • 33 min de lectura
  • Recién publicado

Black Friday 2026 en tu tienda online: la regla del precio anterior y cómo preparar la tienda

El precio tachado tiene que ser el más bajo de los 30 días anteriores, y Consumo ya ha multado a quien subió precios antes del Black Friday. Qué dice la ley, qué cambia en Cataluña y cómo preparar la tienda para el 27 de noviembre.

WebMasterOsona Equipo editorial

El Black Friday de 2026 cae el viernes 27 de noviembre, y para muchas tiendas online pequeñas es la semana que salva el trimestre. También es la semana en la que el Ministerio de Consumo vigila precios con herramientas automáticas, y lleva tres campañas seguidas encontrando lo mismo: productos que suben de precio unos días antes y «bajan» después al precio de siempre, con un bonito porcentaje de descuento al lado. Esa práctica tiene nombre legal y tiene multas. Esta guía explica qué dice exactamente la norma sobre el precio tachado, qué ha sancionado Consumo de verdad (y qué no), qué cambia si vendes desde Cataluña, y cómo preparar la tienda, técnica y comercialmente, para llegar al 27 de noviembre sin sustos.

Respuesta rápida: el artículo 20 de la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista obliga a que, siempre que anuncies un precio rebajado, aparezca junto a él el precio anterior, que es el más bajo que ese mismo producto haya tenido en los 30 días precedentes. Para un descuento que empiece el 27 de noviembre, eso significa que cuentan los precios desde finales de octubre: subir precios en octubre para tachar más alto en noviembre es exactamente lo que Consumo ha sancionado. El Black Friday no es un periodo legal de rebajas: es una promoción, y la regla se aplica igual en la tienda física y en la online. Si tu tienda funciona con WooCommerce, Shopify o PrestaShop, ninguna guarda ese historial de 30 días en la instalación básica: si quieres que el cálculo sea automático, instala algo que lo registre ahora, a principios de octubre, para tener historial suficiente cuando llegue la fecha.

Qué dice la ley sobre el precio tachado

La norma que manda en España es el artículo 20 de la Ley 7/1996, de 15 de enero, de Ordenación del Comercio Minorista, en la redacción que le dio el Real Decreto-ley 24/2021 y que se aplica desde el 28 de mayo de 2022. Es corto y conviene leerlo entero, porque casi todo lo que se publica sobre él lo resume mal:

«1. Siempre que se oferten artículos con reducción de precio, deberá figurar con claridad, en cada uno de ellos, el precio anterior junto con el precio reducido, salvo en el supuesto de que se trate de artículos puestos a la venta por primera vez. Se entenderá por precio anterior el menor que hubiese sido aplicado sobre productos idénticos en los treinta días precedentes. A estos efectos no se tendrá en consideración el precio que hubiese podido ser aplicado, con la finalidad de reducir el desperdicio alimentario, sobre productos idénticos cuyas fechas de caducidad o consumo preferente estuviesen próximas a vencer.

2. En ningún caso, la utilización de las actividades de promoción de ventas podrá condicionarse a la existencia de una reducción porcentual mínima o máxima.»

De ese texto salen cinco ideas prácticas:

  • Si anuncias una reducción, el precio anterior tiene que verse. No basta con poner «-30 %»: en cada artículo rebajado deben figurar los dos precios, el anterior y el reducido.
  • El precio anterior no lo eliges tú. Es el más bajo que ese producto idéntico haya tenido en los treinta días anteriores. No el precio de tarifa, no el que «suele tener», no el recomendado por el fabricante: el mínimo real de los últimos treinta días.
  • Hay dos excepciones, y solo dos. Los artículos que se ponen a la venta por primera vez, que no tienen precio anterior que mostrar, y los alimentos rebajados por estar cerca de la fecha de caducidad o de consumo preferente, cuyo precio de liquidación no cuenta para calcular el mínimo.
  • No hay porcentaje mínimo ni máximo. Puedes rebajar un 5 % o un 70 %. Lo que no puedes es inflar la base.
  • Habla de «artículos». La ley está pensada para la venta de productos. Si lo que vendes son servicios (una sesión de fotos, una revisión del coche, un curso), el artículo 20 no está escrito para ti, pero el engaño en el precio sigue siendo una práctica desleal con los consumidores, como veremos.

Alrededor del artículo 20 hay otros tres artículos de la misma ley que se olvidan y que en Black Friday importan. El artículo 19 obliga a que el anuncio de cualquier promoción indique su duración y, si las hay, sus reglas especiales, y añade que cuando las ofertas no abarquen al menos la mitad de los artículos a la venta, la promoción no se puede anunciar como una medida general, sino solo referida a los productos o secciones afectados. El artículo 21 pide que los artículos a precio normal y los rebajados estén suficientemente separados para que nadie se confunda. Y el artículo 18 prohíbe usar las palabras «rebajas», «saldos», «liquidación» o «promoción» para ventas que no respondan a lo que la ley entiende por cada una.

Mostrador de madera de una tienda pequeña con cajas de cartón para envíos, papel kraft y etiquetas de precio en blanco atadas con cordel
El precio tachado no se elige: es el más bajo que el producto ha tenido en los treinta días anteriores.

De dónde sale la regla: la Directiva Ómnibus

La regla de los treinta días no es un invento español. Viene de la Directiva (UE) 2019/2161, conocida como Directiva Ómnibus, que añadió un artículo nuevo, el 6 bis, a la vieja Directiva 98/6/CE sobre indicación de precios. Sus dos primeros apartados dicen:

«1. Cualquier anuncio de reducción del precio indicará el precio anterior aplicado por el comerciante durante un período determinado antes de introducir dicha reducción. 2. Por “precio anterior” se entenderá el precio más reducido aplicado por el comerciante durante un período de tiempo que no podrá ser inferior a los treinta días anteriores a la aplicación de la reducción del precio.»

La directiva dejaba a cada país tres opciones: reglas distintas para productos perecederos, un plazo más corto para productos que llevan menos de treinta días en el mercado, y la posibilidad de que, en reducciones progresivas, el precio anterior siga siendo el de antes de la primera rebaja. España la incorporó con el Real Decreto-ley 24/2021, que reescribió el artículo 20 de la Ley de Comercio Minorista. Si comparas los dos textos, verás que la ley estatal recoge la excepción de los perecederos y la de los artículos nuevos, pero no incluye la de las reducciones progresivas. En la práctica, y lo decimos como lectura del texto, no como dictamen: si en noviembre bajas un producto de 50 a 45 y dos semanas después a 40, fuera de Cataluña lo prudente es que el precio tachado de la segunda rebaja sea 45, el mínimo de los treinta días, y no 50.

Dos piezas europeas más ayudan a entender cómo se interpreta todo esto:

  • La sentencia del Tribunal de Justicia de la UE de 26 de septiembre de 2024 (asunto C-330/23, Aldi Süd). Una cadena de supermercados alemana mostraba en letra pequeña el precio más bajo de los últimos treinta días, pero tachaba otro precio más alto, el inmediatamente anterior a la oferta, y calculaba el porcentaje de descuento sobre él. El tribunal dijo que no: cualquier reducción anunciada, sea un porcentaje o una frase publicitaria que destaque lo ventajoso del precio, se tiene que calcular sobre el precio anterior de treinta días. Poner el precio legal en pequeño y el «-40 %» calculado sobre otra cosa no vale.
  • Las directrices de la Comisión Europea sobre el artículo 6 bis, publicadas en el Diario Oficial en diciembre de 2021. Aclaran que la regla se aplica en todos los canales de venta y que anuncios como «precio de rebajas», «ofertas especiales» u «ofertas de Black Friday» que crean la impresión de una reducción también están sujetos a ella, aunque no pongan una cifra concreta. En cambio, no cubren las afirmaciones genéricas del tipo «los mejores precios», que no insinúan una rebaja (aunque siguen sometidas a las normas sobre prácticas desleales), ni los descuentos permanentes de un programa de fidelización.

Un detalle más de la misma Directiva Ómnibus que afecta a cualquier tienda online: también regula las reseñas de consumidores y prohíbe publicarlas falsas o manipularlas. Lo explicamos en qué hacer con las reseñas falsas en Google, y en Black Friday, cuando las fichas de producto trabajan más que nunca, vale la pena tenerlo presente.

Las sanciones de Consumo: lo que ha pasado de verdad

Aquí conviene separar lo que dicen las notas oficiales del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 de lo que se ha ido contando después. Esta es la cronología, solo con lo publicado por el propio ministerio:

FechaQué pasó
Octubre-noviembre de 2023 La Dirección General de Consumo monitoriza a diario 1.140 productos durante el Black Friday con la Price Reduction Tool, una herramienta de la Comisión Europea que sigue los precios en tiendas online.
6 de mayo de 2024 Consumo abre expedientes sancionadores a grandes operadores de comercio electrónico por rebajas presuntamente engañosas.
3 de julio de 2024 Primeras sanciones: 90.000 euros a dos operadores, y seis expedientes más abiertos. El ministerio cifra en más del 60 % las empresas investigadas que habrían hecho falsas rebajas, en más del 20 % de los productos analizados.
29 de noviembre de 2024 Un estudio del Observatorio de Consumo en Internet sobre 800 productos de 19 comercializadoras concluye que el 70 % de los productos incumplía la norma del precio de referencia en el Black Friday de 2023.
4 de julio de 2025 Se cierran siete expedientes con multas que suman 348.000 euros y la prohibición de repetir la práctica. Tres empresas admitieron los hechos y pagaron con reducción por pronto pago; las otras cuatro recurrieron.
8 de octubre de 2025 El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en dos autos, rechaza las medidas cautelares que pedía una de las empresas sancionadas: mantiene la prohibición y le exige un aval de 110.000 euros.
17 y 28 de noviembre de 2025 Consumo anuncia su mayor campaña de vigilancia de Black Friday, amplía la inspección a otros «patrones oscuros» y hace públicos cinco de los siete nombres sancionados, con importes que van de 110.000 euros a 1.500 euros.

El mecanismo sancionado es siempre el mismo, y el ministerio lo ha ilustrado con casos reales. Uno de ellos: unas zapatillas que se vendían a 29,99 euros el 18 y 19 de noviembre, subieron a 48,95 euros el día 20 y volvieron a 29,99 euros el 24, coincidiendo con el Black Friday, presentadas como una rebaja de 18,96 euros. Otro: un portátil a 626,99 euros que subió a 759,99 euros el 21 de noviembre y bajó otra vez a 626,99 euros entre el 22 y el 29. El cliente veía una rebaja de 133 euros que no existía.

Lo que los titulares suelen exagerar

Tres matices que no siempre aparecen en las noticias:

  • No hay sentencias sobre el fondo, hay autos sobre cautelares. Lo que ha «avalado» el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, según la propia nota del ministerio, es la negativa a suspender la sanción mientras se resuelve el recurso. Es una señal clara, pero no es todavía una sentencia que resuelva el caso.
  • La base legal de la multa no es solo la Ley de Comercio. Las notas del ministerio citan el artículo 20 de la Ley de Ordenación del Comercio Minorista como la regla incumplida, pero las sanciones publicadas en noviembre de 2025 se impusieron por una infracción del artículo 47.1 m) de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios: el uso de prácticas comerciales desleales. Esa ley castiga las infracciones graves con multas de 10.001 a 100.000 euros, que pueden llegar a entre cuatro y seis veces el beneficio ilícito obtenido, y permite bajar de tramo cuando la multa resultaría desproporcionada para la capacidad económica del infractor.
  • Los sancionados hasta ahora son grandes operadores online. Consumo ha concentrado su vigilancia en comercio electrónico de gran volumen y en sectores concretos (electrónica, electrodomésticos, textil, juguetes, cosmética). Eso no significa que una tienda pequeña esté a salvo: las autoridades de consumo de cada comunidad autónoma, que en Cataluña es la Agència Catalana del Consum, tienen sus propias inspecciones, y la Ley de Comercio Minorista tiene su propio cuadro de sanciones, con multas de hasta 6.000 euros por no indicar los precios habituales en los artículos rebajados y de 6.000 a 30.000 euros por la falta de veracidad en los anuncios promocionales.

Nuestra lectura, para una tienda online de comarca: el riesgo más probable no es una multa de seis cifras, sino una reclamación de un cliente que hizo captura del precio en octubre, una inspección autonómica a raíz de esa reclamación o una reseña pública diciendo que tu descuento es falso. Las tres cosas se evitan igual: con un historial de precios y un precio tachado que lo respete.

El Black Friday no es un periodo legal de rebajas

Mucha gente da por hecho que el Black Friday es «una temporada de rebajas» como las de enero o julio. Legalmente no lo es, y tampoco hace falta que lo sea.

La Ley de Ordenación del Comercio Minorista distingue varias actividades de promoción: rebajas, ofertas o promociones, saldos, liquidaciones, ventas con obsequio y ofertas de venta directa. Las rebajas (artículo 24) son la venta, en el mismo establecimiento, de artículos a un precio inferior al que tenían antes, y desde 2012 el artículo 25 deja que cada comerciante decida cuándo hacerlas y cuánto duran. Las promociones u ofertas (artículo 27) son cualquier venta a un precio inferior o en condiciones más favorables que las habituales para impulsar ciertos productos o el propio comercio. El Black Friday no aparece en ninguna ley española: es un evento comercial, y lo que haces en él será, según cómo lo plantees, una promoción o una rebaja.

Lo importante es que el artículo 20 se aplica a todas ellas. Está en el capítulo de disposiciones generales de las actividades de promoción, no en el de las rebajas. Da igual cómo lo llames: si anuncias una reducción de precio, tienes que mostrar el precio anterior de treinta días.

Y hay dos límites que conviene no olvidar. Las rebajas solo pueden aplicarse a productos que se hayan vendido antes a precio ordinario, así que no se puede comprar un lote especial para el Black Friday y presentarlo como «rebajado». Y el artículo 26 prohíbe ofrecer como rebajados artículos deteriorados; eso, si acaso, es una venta de saldos, que se tiene que anunciar como tal.

Si vendes desde Cataluña

Las tiendas que operan desde Cataluña tienen, además, la Ley 18/2017, de 1 de agosto, de comercio, servicios y ferias, que se aplica a las actividades comerciales hechas en Cataluña, incluida la venta en línea. Se modificó con la Ley 12/2025, en vigor desde el 1 de enero de 2026, y hay tres cosas de su artículo 24, el de las ventas en oferta o promoción, que un comercio de Vic o de Manlleu debería conocer:

  • La promoción, por su naturaleza, se limita a un número determinado de productos del establecimiento o de una sección. Solo puede abarcar toda la tienda en dos supuestos: la inauguración de un establecimiento nuevo, o las actividades promocionales de periodicidad anual y con una duración máxima de dos días que sean una práctica común en el comercio y estén ligadas a tradiciones culturales o sean eventos promocionales incorporados de forma generalizada a los usos comerciales. Nuestra lectura: un «todo al 20 %» durante una Black Week entera encaja mal en ese texto; un descuento acotado a productos concretos, o uno general limitado a dos días, encaja mejor. Si tu plan es otro, consúltalo.
  • El precio anterior también es el más bajo de los treinta días, igual que en la ley estatal. Pero aquí sí se prevé que, en reducciones sucesivas e ininterrumpidas, se pueda indicar además el precio inicial sobre el que se aplicó la primera reducción.
  • Durante la promoción, el precio no puede subir ni volver al precio inicial. Nada de subir y bajar a mitad de campaña.

La misma ley catalana, en su artículo 20, exige que los productos que se venden como «rebajas» hayan estado a la venta en el mismo establecimiento durante al menos un mes justo antes de empezarlas, y que la venta en rebajas se anuncie con esa denominación y con el periodo en que se hará.

Tienda física y tienda online: la misma regla

Ni la ley estatal ni la directiva distinguen canales. Las directrices de la Comisión dicen expresamente que la regla del precio anterior se aplica en todos los canales de distribución, en tienda física y en internet. Lo que cambia es lo fácil que resulta demostrar un incumplimiento: en una tienda online, cualquier herramienta, sea la del ministerio, un comparador o un cliente con capturas de pantalla, puede reconstruir tu historial de precios día a día. En una tienda física, el inspector tiene que ir, mirar la etiqueta y pedir documentación. Por eso casi todas las sanciones publicadas son de comercio electrónico.

Si tienes las dos cosas, una tienda en la calle y una tienda online, surge una pregunta que la norma no resuelve con claridad: ¿qué pasa si el mismo jersey cuesta distinto en cada canal? La ley habla del precio aplicado «sobre productos idénticos», sin mencionar el canal. Lo prudente, y es lo que aconsejamos, es una de estas dos cosas: o mantener el mismo precio en los dos canales durante octubre y noviembre, que es lo más sencillo, o calcular el precio anterior de cada canal con su propio historial y no mezclar nunca un precio online con una rebaja de tienda o al revés. Lo que no conviene es anunciar en la web un descuento calculado sobre el precio de la etiqueta de la tienda física si en la web ese producto ha estado más barato.

Los cupones y códigos de descuento merecen mención aparte. El estudio del Observatorio de Consumo en Internet encontró incumplimientos en torno al 65 % de las reducciones hechas con códigos o cupones disponibles para el público en general: el precio se subía mientras se repartía un cupón, y el cliente creía ahorrar lo que en realidad era el precio de siempre. Un cupón «BLACK20» publicado en la web es, a efectos prácticos, un anuncio de reducción de precio.

Burro de ropa en una tienda vacía con jerséis de lana doblados y etiquetas de cartón sin texto colgando de las perchas
La regla del precio anterior es la misma en la tienda de la calle y en la web; en la web es más fácil comprobarla.

Cómo calcular bien el precio tachado

La cuenta es sencilla si tienes el historial delante. Para un descuento que empieza el viernes 27 de noviembre, los treinta días precedentes van del 28 de octubre al 26 de noviembre. Si tu campaña empieza antes, por ejemplo el lunes 23 de noviembre con una Black Week, la ventana va del 24 de octubre al 22 de noviembre. En ese periodo buscas el precio más bajo que ha tenido el producto, y ese es tu precio tachado.

Pongamos una tienda online de ropa de Vic y tres productos:

ProductoQué pasó en los 30 días anterioresPrecio Black FridayPrecio anterior correcto
Jersey de lana 59 € todo el periodo 45 € 59 € (-24 %)
Abrigo 120 € hasta el 5 de noviembre; oferta de 99 € del 6 al 12; vuelve a 120 € 89 € 99 € (-10 %), no 120 €
Bufanda 25 € hasta el 20 de octubre; sube a 32 € el 21 de octubre 25 € 32 € sí se puede tachar, pero el «descuento» es devolverla al precio que tenía; si la subida no responde a nada real, esto es justo lo que se sanciona

El abrigo es el caso que más se equivoca: una promoción pequeña a principios de noviembre «contamina» el precio anterior del Black Friday. Si piensas hacer una campaña en noviembre, decide antes si te compensa, porque la rebaja del día 27 tendrá que calcularse sobre ella.

La bufanda es el caso trampa. Aritméticamente, una subida hecha más de treinta días antes deja un precio anterior «legal». Pero Consumo no persigue la aritmética, persigue el engaño: la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios considera práctica desleal cualquier información de precio que induzca a error, y una subida sin motivo seguida de una «rebaja» al precio de siempre es un ejemplo de manual. Si subes precios en otoño porque te han subido los proveedores, perfecto, guarda la factura que lo justifica; si lo haces para tachar más alto en noviembre, estás haciendo lo que se ha multado, solo que con más paciencia.

Tres casos más que salen cada año:

  • Productos nuevos. Si un artículo se pone a la venta por primera vez, no tiene precio anterior, y la ley te exime de mostrarlo. Tampoco puedes presentarlo como rebajado respecto a un precio que nunca ha tenido. Lo honesto es anunciarlo como novedad o como precio de lanzamiento, sin tachar nada.
  • El precio recomendado por el fabricante. El estudio del Observatorio encontró que un 25 % de los productos usaba como referencia el «PVP», el «precio recomendado» u otros similares, tachados y con porcentaje al lado. Si ese no ha sido tu precio real en los últimos treinta días, no lo taches como si lo fuera.
  • El porcentaje. Se calcula sobre el precio anterior, no sobre otro. Es lo que dijo el Tribunal de Justicia de la UE en el asunto Aldi Süd, y es lo primero que mira cualquier herramienta de control.

WooCommerce, Shopify y PrestaShop: el historial de precios

Aquí está el problema práctico de casi todas las tiendas pequeñas: ninguna de las tres plataformas calcula por sí sola el precio más bajo de los últimos treinta días en su instalación básica. Lo que traen de serie es un campo para el precio tachado, y ese campo lo rellenas tú:

  • WooCommerce tiene el «precio normal» y el «precio rebajado», que se puede programar con fecha de inicio y fin. El precio normal es el que sale tachado, y la plataforma no comprueba si ese ha sido tu precio real.
  • Shopify tiene el «precio de comparación» (compare-at price). Sale tachado junto al precio de venta, y tampoco verifica si lo has aplicado de verdad en los treinta días anteriores.
  • PrestaShop trabaja con precios específicos y reglas de precios de catálogo. Muestra el precio base tachado junto al reducido, con la misma limitación.

Para las tres existen extensiones (plugins en WooCommerce, apps en Shopify, módulos en PrestaShop) que guardan cada cambio de precio y muestran automáticamente el más bajo de los treinta días junto al precio rebajado. No vamos a recomendar ninguna en concreto, porque cambian a menudo y cada tienda tiene sus particularidades, pero sí lo que hay que mirar antes de instalar una:

  1. Que empiece a registrar hoy. Casi todas guardan el historial desde el momento en que se instalan, no hacia atrás. Si la instalas el 20 de noviembre, el 27 tendrá una semana de datos, no treinta. Por eso el momento de hacerlo es ahora, a principios de octubre.
  2. Que registre las variaciones. Si vendes una camiseta en cinco tallas y tres colores, cada combinación puede tener su propio precio. La extensión tiene que seguirlas por separado.
  3. Que cuente las rebajas programadas y las reglas de catálogo, no solo los cambios manuales del precio base.
  4. Que muestre el precio anterior donde se anuncia el descuento: en la ficha de producto, en los listados de categoría y en cualquier bloque de «ofertas» de la portada.
  5. Que no rompa la caché ni ralentice la tienda. Algunas añaden consultas en cada carga de página. Pruébala en una copia antes de ponerla en marcha.

Si no quieres depender de una extensión, hay una alternativa manual que funciona en tiendas con pocos productos: una hoja de cálculo con el precio de cada artículo cada día desde finales de octubre, y el precio tachado de Black Friday puesto a mano a partir de ella. Es más trabajo, pero te deja una prueba documental de cómo calculaste cada precio, que es justo lo que pediría una inspección.

Portátil abierto sobre una mesa de cocina de madera con un gráfico de líneas abstracto en pantalla, una libreta cerrada y una lámpara encendida al atardecer
El historial de precios solo empieza a contar el día que lo activas: por eso hay que hacerlo en octubre.

Lo que no hay que hacer

La lista sale directamente de lo que Consumo ha sancionado o ha anunciado que vigila. Si ves tu tienda en alguno de estos puntos, todavía estás a tiempo:

  • Subir precios en octubre o en noviembre para tachar más alto. Es la práctica sancionada en las siete multas de 2025. Con la ventana de treinta días, una subida el 1 de noviembre se ve entera; una el 15 de octubre queda fuera del cálculo, pero no fuera del concepto de engaño.
  • Tachar el precio recomendado por el fabricante o un «precio de tienda» que no has aplicado.
  • Calcular el porcentaje sobre un precio y mostrar otro. El descuento se calcula sobre el precio anterior de treinta días.
  • Contadores de tiempo falsos y avisos de «solo hoy» o «últimas 24 horas» que se reinician. Consumo los incluye entre los patrones oscuros que vigila desde 2025, y el Observatorio consideró potencialmente engañosas la mitad de las afirmaciones sobre el precio que analizó, con las ofertas «limitadas» que seguían igual al acabar el plazo como ejemplo más característico.
  • Mensajes de escasez inventados, como «quedan 2 unidades» cuando tienes cuarenta en el almacén.
  • Gastos que aparecen al final. Tasas, gastos de gestión o suplementos obligatorios que solo salen en el último paso del pago son lo que el ministerio llama «precios por goteo». Los gastos de envío, que se vean desde la ficha de producto o desde el carrito.
  • Anunciar «toda la tienda al 30 %» si el descuento no llega al menos a la mitad de los artículos, o si hay exclusiones que no se explican. En Cataluña, además, recuerda el límite de dos días para las promociones que abarcan toda la tienda.
  • Subir precios durante la campaña y volver a bajarlos. En Cataluña está prohibido expresamente, y en cualquier sitio destruye el precio anterior del día siguiente.
Calendario de papel sobre un escritorio de madera junto a un portátil abierto con barras de colores abstractas en pantalla y una taza de café
Los treinta días se cuentan hacia atrás desde el primer día del descuento: para el 27 de noviembre, desde el 28 de octubre.

Preparar la tienda para el pico

La parte legal se resuelve con un historial y un poco de disciplina. La parte técnica es la que más disgustos da en una tienda pequeña, porque el Black Friday concentra en cuatro días visitas que normalmente llegan en un mes. Lo que revisamos siempre, por este orden:

Primero, una copia de seguridad

Antes de instalar la extensión del historial, de cambiar de tema, de actualizar plugins o de programar precios en bloque, haz una copia completa de la tienda: archivos y base de datos, guardada fuera del servidor, y comprueba que se puede restaurar. Una tienda que se cae en noviembre no siempre ha sufrido un ataque ni un pico de tráfico: muchas veces alguien actualizó algo el día anterior. Si no tienes claro cómo organizar las copias, empieza por nuestra guía de copias de seguridad para pequeña empresa. Y a partir de mediados de noviembre, congela los cambios: ni actualizaciones grandes ni plugins nuevos hasta pasado el Cyber Monday, el 30 de noviembre, salvo parches de seguridad urgentes.

La velocidad, sobre todo en el móvil

Buena parte de las compras de Black Friday llegan desde el móvil, a menudo con una conexión lenta y con prisa. Mide ahora cómo carga tu ficha de producto más vendida y tu carrito, no solo la portada, y corrige lo que haya que corregir antes de que llegue el tráfico. Las causas son casi siempre las mismas: imágenes demasiado pesadas, demasiados plugins, un alojamiento justo y scripts de terceros. Lo explicamos con detalle en la guía de las Core Web Vitals. Si tu alojamiento es compartido y tienes previsto un volumen alto, pregunta a tu proveedor qué límites tiene y si puedes ampliarlos temporalmente.

El stock y los tiempos de envío

Vender algo que no tienes es la forma más rápida de convertir una buena campaña en devoluciones y reseñas negativas. Revisa que el stock de la web coincide con el del almacén, y si vendes también en tienda física o en un marketplace, que se sincroniza de verdad. Pregunta a tu transportista qué plazos va a tener esa semana y ponlos en la web: un «entrega en 24-48 h» que en noviembre se convierte en cinco días es una reclamación esperando. Y recuerda que en la venta a distancia el cliente tiene catorce días naturales para desistir desde que recibe el pedido: lo que vendes el 27 de noviembre puede volver a mediados de diciembre.

La pasarela de pago

Haz una compra de prueba completa con tarjeta real, y si tienes Bizum, PayPal u otros métodos, con cada uno. Comprueba que los correos de confirmación llegan y que el pedido aparece bien en el panel. Si tu pasarela tiene límites de importe o de número de operaciones, o avisos antifraude que se disparan con los picos, conviene hablarlo con el banco o con el proveedor antes, no el viernes por la mañana.

Los correos: confirmaciones y carritos abandonados

En Black Friday, un correo de confirmación que acaba en spam es un cliente que escribe preocupado, y un recordatorio de carrito que no llega es una venta perdida. Revisa que tu dominio tiene bien configurados SPF, DKIM y DMARC; si no sabes qué son, aquí lo explicamos. Sobre los correos de carrito abandonado, una precaución legal: si incluyen ofertas o empujan a comprar, son comunicaciones comerciales, y el artículo 21 de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información las prohíbe por correo electrónico sin autorización previa del destinatario, salvo que ya exista una relación contractual previa y se ofrezcan productos similares a los ya contratados, y siempre con una forma sencilla y gratuita de darse de baja. Si tu tienda los envía a cualquiera que deja un correo a medias, revisa con tu asesor cómo está planteado el consentimiento.

Seguridad y fichas de producto

Las semanas de más tráfico también son las de más intentos de ataque: formularios de pago falsos inyectados, pruebas de tarjetas robadas y bots. Actualiza lo que tengas que actualizar antes de la congelación y revisa los usuarios con acceso de administrador. Si nunca has pensado en esto, esta guía sobre webs hackeadas es un buen punto de partida. Y aprovecha para repasar las fichas de los productos que vas a promocionar: descripción clara, medidas, materiales, gastos de envío y fotos que se vean bien en el móvil. Si las tuyas no te convencen, tienes tiempo de rehacerlas con nuestra guía de fotos de producto con el móvil.

Mesa de trabajo en un pequeño almacén con paquetes de cartón apilados, rollo de cinta adhesiva y una báscula, iluminada con luz cálida de tarde
El stock de la web tiene que coincidir con el del almacén antes de que empiecen los pedidos.

Calendario de octubre a noviembre

Con las fechas de 2026, este es el orden que proponemos para una tienda pequeña. Está pensado para que la parte legal y la técnica no se pisen:

CuándoQué hacer
Hasta el 10 de octubre Copia de seguridad completa. Instalar y probar la extensión de historial de precios (o empezar la hoja de cálculo). Decidir qué productos entrarán en la campaña.
Octubre Fijar los precios de los productos de la campaña y no tocarlos. Si hay subidas justificadas por proveedores, hacerlas ya y guardar la documentación. Medir la velocidad y corregir lo más grave.
28 de octubre Empieza la ventana de treinta días para un descuento del 27 de noviembre. Cualquier bajada desde hoy será el nuevo precio anterior.
Primera quincena de noviembre Compras de prueba, revisión de correos (SPF, DKIM, DMARC), stock sincronizado, plazos del transportista en la web, fichas y fotos de los productos en promoción. Actualizaciones pendientes, con copia previa.
16 de noviembre Congelación de cambios: nada de plugins nuevos ni actualizaciones grandes hasta el 1 de diciembre, salvo seguridad urgente. Nueva copia de seguridad.
Semana del 23 de noviembre Programar los precios de la campaña. Comprobar en la web pública, producto a producto, que el precio tachado es el mínimo de los treinta días y que el porcentaje se calcula sobre él. Anuncio con fecha de inicio y de fin.
27 de noviembre Black Friday. Vigilar pedidos, pagos y stock; alguien pendiente del correo y del WhatsApp.
30 de noviembre Cyber Monday. Si alargas la campaña, recuerda que el precio anterior no cambia y que en Cataluña la promoción no puede subir de precio a mitad.
Primera semana de diciembre Volver a los precios normales, guardar el historial de precios de la campaña y apuntar qué ha funcionado y qué no para el año que viene.

Lista de comprobación antes del 27 de noviembre

  1. ¿Tengo historial de precios de cada producto en promoción desde, como mínimo, el 28 de octubre?
  2. ¿El precio tachado es el más bajo de los treinta días, incluidas mis propias promociones de noviembre?
  3. ¿El porcentaje de descuento se calcula sobre ese precio y no sobre el precio recomendado o de tarifa?
  4. ¿He subido algún precio en otoño? Si es así, ¿tengo el motivo documentado?
  5. ¿El anuncio de la campaña indica cuándo empieza y cuándo acaba, y a qué productos afecta si no es a toda la tienda?
  6. ¿Los cupones públicos se aplican sobre precios que no he inflado?
  7. ¿He quitado contadores de tiempo y avisos de stock que no son reales?
  8. ¿Los gastos de envío se ven antes del último paso del pago?
  9. ¿Tengo una copia de seguridad reciente y probada, y he congelado los cambios?
  10. ¿He hecho una compra de prueba completa con cada método de pago?
  11. ¿El stock de la web y los plazos de entrega son reales para esa semana?
  12. ¿Llegan los correos de confirmación a la bandeja de entrada y tienen los recordatorios de carrito una base legal clara?
  13. Si vendo desde Cataluña, ¿mi promoción está acotada a productos concretos o, si abarca toda la tienda, dura como máximo dos días?

Por qué ahora se vigila tanto

La regla de los treinta días lleva en vigor desde mayo de 2022, pero hasta 2024 casi nadie la aplicaba con rigor. Lo que ha cambiado es la capacidad de comprobarla. La Comisión Europea puso en manos de las autoridades nacionales una herramienta que sigue a diario los precios de miles de productos en tiendas online, y el Ministerio de Consumo la ha usado en las tres últimas campañas. En noviembre de 2025 amplió la vigilancia a los contadores falsos, los mensajes de escasez inventados, los precios por goteo, los precios dinámicos y los precios personalizados con datos personales. La dirección es clara: lo que antes se consideraba «marketing agresivo» se trata cada vez más como un engaño al consumidor.

Para una tienda pequeña hay una lectura optimista de todo esto. Las grandes plataformas han enseñado a los clientes a desconfiar del porcentaje gigante en rojo. Un descuento modesto, real y explicado, con el precio anterior bien puesto, se entiende a la primera y genera menos devoluciones y menos reclamaciones. Y una tienda rápida, con fotos claras, gastos de envío visibles y pagos que funcionan vende más en Black Friday que una con un 50 % de descuento que tarda seis segundos en cargar.

Si quieres que alguien revise tu tienda antes de noviembre, el historial de precios, la velocidad, las copias o la pasarela, en WebMasterOsona lo hacemos como parte de nuestro mantenimiento web, y si estás pensando en montar o rehacer la tienda, mira cómo trabajamos las tiendas online. Y si prefieres empezar por una conversación, cuéntanos cómo vendes hoy y te decimos qué revisaríamos primero.

Dos revisiones más para la tienda antes del 27 de noviembre: el botón de desistimiento y las alegaciones «eco» o «sostenibles» en las fichas.

Si todavía no tienes tienda online o te planteas cambiar de plataforma, mira WooCommerce, Shopify o tienda a medida: qué le conviene a una tienda pequeña.

Fuentes: BOE: Ley 7/1996, de 15 de enero, de Ordenación del Comercio Minorista, texto consolidado (artículos 18 a 21, 24 a 27, 64, 65 y 68); BOE: Texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (artículos 47, 49 y 104); BOE: Ley 34/2002, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (artículo 21); BOE: Ley 18/2017, de 1 de agosto, de comercio, servicios y ferias de Cataluña, texto consolidado (artículos 20 y 24); EUR-Lex: Directiva (UE) 2019/2161 (Directiva Ómnibus); EUR-Lex: Directrices de la Comisión sobre la interpretación y la aplicación del artículo 6 bis de la Directiva 98/6/CE; EUR-Lex: Sentencia del Tribunal de Justicia de 26 de septiembre de 2024, asunto C-330/23; Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030: Consumo sanciona a siete empresas por falsas rebajas durante el Black Friday; La justicia respalda las sanciones de Consumo por falsas rebajas; Empresas sancionadas por falsas rebajas durante el Black Friday de 2023; Consumo lanza la mayor campaña de monitorización en Black Friday; Consumo detectó que el 70 % de las rebajas online del Black Friday eran falsas o engañosas; Consumo impone las primeras sanciones por falsas rebajas. Revisado el 28 de septiembre de 2026.

Preguntas frecuentes sobre el Black Friday y el precio anterior

¿Qué precio tengo que tachar en Black Friday?

El más bajo que ese mismo producto haya tenido en tu tienda durante los treinta días anteriores al descuento, según el artículo 20 de la Ley de Ordenación del Comercio Minorista. Para un descuento que empieza el 27 de noviembre de 2026, cuentan los precios del 28 de octubre al 26 de noviembre, incluidas tus propias promociones de ese periodo.

¿Puedo subir los precios en octubre y bajarlos en Black Friday?

Es exactamente la práctica que el Ministerio de Consumo ha sancionado como falsa rebaja. Si la subida cae dentro de los treinta días, el precio tachado sería ilegal por definición; si es anterior, puede seguir considerándose una práctica comercial desleal si solo sirve para aparentar un descuento. Las subidas justificadas, por ejemplo por costes de proveedores, conviene documentarlas.

¿El Black Friday es un periodo oficial de rebajas?

No. Ninguna ley española lo menciona. Es un evento comercial en el que cada tienda hace promociones o rebajas, que la ley permite hacer cuando cada comerciante decida. Lo que sí es obligatorio, se llame como se llame, es mostrar el precio anterior de treinta días en cualquier reducción de precio anunciada.

¿La regla es la misma en la tienda física y en la online?

Sí. Ni la ley española ni la Directiva Ómnibus distinguen canales, y las directrices de la Comisión Europea dicen que se aplica en todos. Si vendes en los dos y tienes precios distintos, lo prudente es calcular el precio anterior de cada canal con su propio historial o mantener el mismo precio en ambos durante la campaña.

¿WooCommerce o Shopify muestran solos el precio más bajo de 30 días?

En su instalación básica, no: WooCommerce, Shopify y PrestaShop muestran como precio tachado el que tú introduces, sin comprobar el historial. Existen extensiones para las tres que registran los cambios de precio y calculan el mínimo, pero casi todas empiezan a registrar desde que se instalan, así que conviene hacerlo con más de treinta días de margen.

¿De cuánto son las multas por falsas rebajas?

Las sanciones de Consumo por el Black Friday de 2023 sumaron 348.000 euros entre siete empresas, con importes publicados de entre 1.500 y 110.000 euros, por práctica comercial desleal. La Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios fija para las infracciones graves multas de 10.001 a 100.000 euros, ampliables según el beneficio obtenido, y la Ley de Comercio Minorista tiene su propio cuadro de sanciones.

¿Qué cambia si mi tienda está en Cataluña?

La Ley catalana 18/2017 de comercio, servicios y ferias pide también el precio más bajo de treinta días, prohíbe subir el precio durante la promoción y limita las promociones a productos concretos, salvo en eventos anuales de dos días como máximo o en la inauguración de un establecimiento. En reducciones sucesivas permite indicar además el precio inicial de la primera rebaja.

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