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  • 14 de septiembre de 2026
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¿Tus correos llegan a spam? SPF, DKIM y DMARC explicados para empresas

Gmail y Outlook comprueban que el correo venga de quien dice. Tres registros del dominio lo resuelven, con ejemplos, y se pueden comprobar en cinco minutos.

WebMasterOsona Equipo editorial

Envías un presupuesto, esperas tres días y llamas al cliente. «No me ha llegado nada.» Mira en la carpeta de spam y ahí está, junto a ofertas de criptomonedas. No es mala suerte ni un despiste del cliente: es que Gmail y Outlook no han podido comprobar que ese correo lo enviabas realmente tú. Esa comprobación se hace con tres registros que viven en tu dominio y que muchos negocios no tienen configurados, o los tienen a medias. Se ponen una vez, en una tarde, y cambian dónde llegan tus correos durante años.

Respuesta rápida: los grandes proveedores de correo comprueban que cada mensaje venga de quien dice venir con tres registros del dominio: SPF, DKIM y DMARC. Desde febrero de 2024, Gmail exige a todo el mundo que envíe con SPF o DKIM, y a quien envía más de 5.000 correos al día, los tres. Outlook.com aplica lo mismo a los grandes remitentes desde el 5 de mayo de 2025 y rechaza lo que no cumple. Aunque tu negocio envíe veinte al día, sin estos registros partirás con desventaja ante los filtros.

Por qué tus correos llegan a spam en Gmail y Outlook

El correo electrónico se inventó en una época en la que todo el mundo se fiaba de todo el mundo. Cualquier servidor puede enviar un correo poniendo como remitente facturas@tunegocio.es, igual que cualquiera puede escribir cualquier dirección en el dorso de un sobre. Los estafadores lo aprovechan para hacerse pasar por bancos, por proveedores y, cada vez más, por negocios pequeños.

Los filtros de Gmail y Outlook se han defendido pidiendo pruebas. Cuando reciben un correo que dice venir de tu dominio, preguntan al dominio si ese servidor tenía permiso para enviarlo y si el mensaje lleva una firma válida. Si el dominio no responde porque no tiene nada configurado, el correo no queda descartado automáticamente, pero pierde muchos puntos. Y un correo con pocos puntos acaba en spam al primer detalle sospechoso.

SPF, DKIM y DMARC sin tecnicismos

RegistroQué hacePara entenderlo
SPFPublica la lista de servidores que tienen permiso para enviar correo con tu dominioLa lista de personas autorizadas a recoger a un niño en el colegio
DKIMAñade una firma digital a cada correo que demuestra que no se ha modificado por el caminoEl sello de lacre de un sobre
DMARCDice qué hacer con los correos que fallan las comprobaciones y te envía informes de lo que pasaLas instrucciones al conserje y el libro de registro de quién ha entrado

Los tres son simples líneas de texto que se ponen en el DNS del dominio, en el mismo sitio donde se configura hacia dónde apunta la web. No se instala nada en el ordenador ni se toca el programa de correo.

Tres sellos de lacre con dibujos distintos sobre sobres color crema en una mesa de madera oscura
SPF dice quién puede enviar, DKIM sella cada sobre y DMARC decide qué se hace con los que llegan sin sello.

Cómo son los registros, con ejemplos

Así es como se ven en el DNS. Los valores exactos te los da cada servicio; estos son los formatos oficiales, para que sepas qué estás mirando cuando entres.

CasoRegistro
SPF con Google Workspacev=spf1 include:_spf.google.com ~all
SPF con Microsoft 365v=spf1 include:spf.protection.outlook.com -all
DKIM con Google WorkspaceUn registro TXT en el nombre google._domainkey, con la clave que genera la consola de administración
DKIM con Microsoft 365Dos registros CNAME, selector1._domainkey y selector2._domainkey, con los valores que te da el portal de Microsoft Defender
DMARC para empezarEn el nombre _dmarc: v=DMARC1; p=none; rua=mailto:informes-dmarc@tunegocio.es

Si usas más de un servicio, no pongas dos registros SPF: todos los include: van en la misma línea, que empieza por v=spf1 y termina en ~all o -all. Cada include: cuenta para el límite de diez consultas, y si hay anidados cuentan más.

Cómo saber en cinco minutos si lo tienes bien

No hace falta ninguna herramienta especial. Solo necesitas una cuenta de Gmail, aunque sea personal:

  1. Envía un correo desde la dirección del negocio a tu Gmail.
  2. Ábrelo, pulsa los tres puntos de la derecha y elige «Mostrar original».
  3. Arriba del todo verás tres líneas: SPF, DKIM y DMARC. Las tres deberían decir PASS.

Si alguna dice FAIL, NONE o directamente no aparece, ya sabes por dónde empezar. Y repite la prueba con cada sitio desde el que se envían correos con tu dominio, porque a menudo el correo normal pasa y lo que falla es otra cosa.

Manos sobre el teclado de un portátil que muestra un panel con marcas de verificación en verde
«Mostrar original» es la forma más rápida de ver lo que ven los filtros cuando reciben un correo tuyo.

Los errores que vemos más a menudo

En un negocio pequeño, el correo no sale solo del programa de correo. Sale de muchos sitios, y cada uno tiene que estar autorizado. La mayoría de problemas que encontramos al revisar un dominio son alguna de estas situaciones:

  • Dos registros SPF. Solo puede haber uno por dominio. Si añades uno nuevo junto al viejo, en lugar de fusionarlos, los dos dejan de funcionar.
  • El formulario de la web envía avisos con tu dominio desde el servidor de la web, que no está en la lista del SPF.
  • La herramienta de newsletters —Mailchimp, Brevo o similar— envía sin la firma DKIM de tu dominio, porque nadie la activó.
  • El programa de facturación envía las facturas «en tu nombre» desde sus servidores sin estar autorizado.
  • El SPF tiene demasiadas inclusiones. Hay un límite de diez consultas; pasado ese límite, la comprobación falla aunque todo parezca correcto.
  • DMARC puesto directamente en modo estricto sin haber revisado antes qué se envía, con el resultado de que facturas y avisos legítimos dejan de llegar.
No empieces por rechazar. DMARC tiene tres niveles: none (solo observa e informa), quarantine (manda a spam lo que falla) y reject (lo rechaza). Empezar por el final sin saber quién envía correo con tu dominio es la forma más rápida de hacer desaparecer correos buenos.

Google Workspace y Microsoft 365: dónde se activa

  • Google Workspace. El SPF se pone en el DNS del dominio. El DKIM se activa en la consola de administración, en Menú › Apps › Google Workspace › Gmail › Autenticar correo electrónico: ahí se genera la clave —Google recomienda 2048 bits si el proveedor del dominio lo admite—, se pone el registro TXT en el DNS y se pulsa Iniciar autenticación.
  • Microsoft 365. Microsoft no tiene ningún panel para el SPF: se crea directamente en el registrador del dominio. El DKIM se activa en el portal de Microsoft Defender, que te dice los dos CNAME exactos de tu dominio. Los valores de ejemplo de la documentación son solo ilustrativos.

Qué exigen Gmail y Outlook

QuiénQué se pide
Todo el que envía a GmailSPF o DKIM, registros DNS directo e inverso válidos, conexión cifrada y una tasa de quejas por spam por debajo del 0,3 %
Más de 5.000 correos al día a GmailSPF y DKIM a la vez, DMARC publicado (basta con none), el remitente alineado con el dominio firmado y baja en un solo clic en los correos comerciales
Más de 5.000 correos al día a Outlook.comDesde el 5 de mayo de 2025: SPF, DKIM y DMARC como mínimo en none, alineados. Lo que no cumple se rechaza con el error 550 5.7.515

Si tu negocio envía pocos correos, las exigencias estrictas no te tocan sobre el papel. En la práctica, sin embargo, los filtros usan las mismas señales para decidir quién es de fiar, y un dominio con los tres registros bien puestos tiene muchas más papeletas para llegar a la bandeja de entrada.

¿Lo tienes todo en PASS y sigues llegando a spam?

Los tres registros demuestran que el correo es tuyo, no que sea deseado. Si ya pasan las comprobaciones y tus correos siguen llegando a spam en Gmail o en Outlook, mira esto:

  • Envíos a listas viejas o compradas. Direcciones que ya no existen y gente que no recuerda haberse apuntado disparan las quejas.
  • Cambios bruscos de volumen. Pasar de veinte correos al día a dos mil de golpe, desde un dominio que nunca enviaba, parece sospechoso.
  • Correos comerciales sin baja fácil. Si no pueden darse de baja, la gente pulsa «es spam», que es mucho peor.
  • La reputación del servidor compartido. Si el correo sale de un alojamiento que compartes con quien envía spam, pagan justos por pecadores.
  • Mensajes que parecen estafas: solo una imagen, enlaces acortados, adjuntos que nadie esperaba.

Para Gmail hay una herramienta oficial y gratuita, Postmaster Tools, que enseña la tasa de quejas de tu dominio: es la misma cifra del 0,3 % que Google usa para decidir.

Un plan en cuatro semanas

  1. Semana 1: inventario. Haz la lista de todo lo que envía correo con tu dominio: el correo, la web, las newsletters, la facturación, la tienda online, la reserva de citas.
  2. Semana 1: SPF único. Un solo registro que incluya todos esos servicios.
  3. Semana 2: DKIM en cada servicio. Cada herramienta tiene su opción para activarlo con tu dominio. Actívala en todas.
  4. Semana 2: DMARC en none, con una dirección para recibir informes.
  5. Semanas 3 y 4: lee los informes. Te dirán si queda algún servicio que envía sin autorización. Cuando esté todo limpio, pasa a quarantine y, más adelante, a reject.
Buzón metálico antiguo en una pared de piedra de una casa de pueblo con luz de tarde
El correo del negocio tiene que llegar al buzón bueno, no al del spam.

Todo esto solo se puede hacer si el correo del negocio va con un dominio propio. Con una dirección gratuita de Gmail o Hotmail no controlas ninguno de estos registros, y es una de las razones por las que conviene tener uno propio. En WebMasterOsona revisamos y configuramos estos registros cuando hacemos una web o su mantenimiento, porque de poco sirve un formulario de contacto perfecto si las respuestas acaban en spam.

Fuentes: directrices de Gmail para remitentes; SPF y DKIM en Google Workspace; SPF y DKIM en Microsoft 365; y requisitos de Outlook para grandes remitentes. Revisado el 14 de septiembre de 2026.

Preguntas frecuentes sobre SPF, DKIM y DMARC

Uso Google Workspace o Microsoft 365. ¿Ya lo tengo hecho?

No necesariamente. Los dos dan las instrucciones, pero el DKIM hay que activarlo en el panel de administración y el DMARC lo tienes que publicar tú en el DNS. Es muy habitual encontrar cuentas de pago con el SPF puesto y nada más.

Envío muy pocos correos. ¿Me hace falta igualmente?

Sí. Las obligaciones estrictas son para grandes remitentes, pero los filtros valoran estos registros para todos. Además, sin DMARC cualquiera puede enviar correos haciéndose pasar por tu negocio y nunca te enterarás.

¿Configurarlo puede dejarme sin correo?

Si se hace con orden, no. El SPF y el DKIM bien puestos no bloquean nada que estuviera funcionando, y el DMARC en modo none solo observa. El riesgo aparece cuando se pasa a modo estricto sin haber hecho el inventario.

¿Qué significa que el remitente esté alineado?

Que el dominio que ve el destinatario en la dirección del remitente coincide con el dominio que ha superado el SPF o que ha firmado con DKIM. Si envías como info@tunegocio.es pero la firma es de otro dominio, DMARC lo considera un fallo.

Los informes DMARC son ilegibles. ¿Qué hago con ellos?

Llegan en un formato pensado para máquinas. Hay servicios gratuitos y de pago que los convierten en gráficos comprensibles: quién ha enviado correo con tu dominio, desde dónde y si ha superado las comprobaciones. Con un vistazo al mes es suficiente.

¿Dónde se ponen estos registros?

En el DNS del dominio, que suele estar en el registrador donde lo compraste o en el alojamiento de la web. Si no sabes dónde está, la factura de renovación del dominio te lo dirá.

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