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  • Marketing Digital
  • 7 de octubre de 2026
  • 26 min de lectura
  • Recién publicado

Tarjeta NFC para reseñas de Google: cómo funciona, cómo configurarla y qué permite Google

Qué hace de verdad una tarjeta NFC de reseñas, por qué siempre necesita un QR de respaldo y cómo pedir reseñas sin saltarte las normas de Google. Con un paso a paso para configurarla tú mismo.

WebMasterOsona Equipo editorial

Una tarjeta NFC para reseñas de Google es una tarjeta o placa con un chip que, al acercarle el móvil, abre directamente el formulario para dejar una opinión sobre tu negocio. Se venden por todas partes, desde packs muy baratos sin configurar hasta servicios con suscripción, y la promesa suele ser la misma: más reseñas sin esfuerzo. La realidad es más sencilla y más interesante: la tarjeta solo quita un paso al cliente, el de buscarte en Google. Si la configuras bien, con el enlace oficial y un código QR de respaldo, ayuda de verdad. Si la configuras mal, o si la usas para pedir reseñas solo a quien está contento, te puedes meter en problemas con Google. Esta guía explica cómo funciona, cómo la lee cada móvil, qué permite Google, cómo configurarla paso a paso y cuándo no hace falta comprar ninguna.

Respuesta rápida: una tarjeta NFC de reseñas es un chip que guarda un enlace; al acercar el móvil, se abre el formulario de reseña de tu Perfil de Empresa. El enlace oficial lo obtienes en tu perfil, en Leer reseñas y Consigue más reseñas (el QR, solo desde un ordenador). Los iPhone XS y posteriores leen estas etiquetas sin abrir ninguna app y muestran un aviso que hay que tocar; en Android el NFC tiene que estar activado y la pantalla desbloqueada. Por eso conviene imprimir siempre un QR de reserva. Google permite pedir reseñas, pero prohíbe ofrecer incentivos, pedirlas solo a los clientes satisfechos, presionar al cliente en el local y fijar cuotas al personal. Sin mostrador, basta el enlace por WhatsApp.
Tarjeta blanca con chip NFC sobre un mostrador de madera junto a una caja registradora y una planta pequeña
La tarjeta no consigue reseñas por sí sola: quita al cliente el paso de buscarte en Google.

Qué es una tarjeta NFC de reseñas (y qué no es)

NFC son las siglas de near field communication, comunicación de campo cercano. Es la misma tecnología con la que pagas con el móvil en el datáfono. Una tarjeta NFC de reseñas lleva dentro una antena y un chip muy pequeño, sin batería, que guarda un dato: casi siempre, una dirección web. Cuando el móvil se acerca, le da energía al chip a través de la antena, lee esa dirección y la abre.

Eso es todo. La tarjeta no está «conectada» a Google, no sabe quién la toca, no cuenta nada y no publica nada. Lo único que hace es llevar al cliente a una página. Si esa página es el formulario de reseña de tu Perfil de Empresa, el cliente ve las estrellas listas para marcar y una caja para escribir. Si esa página es otra cosa, el cliente verá otra cosa.

Los chips más habituales en este tipo de tarjetas son los NTAG213, NTAG215 y NTAG216 del fabricante NXP. Según su ficha técnica, tienen 144, 504 y 888 bytes de memoria de usuario, cumplen el estándar NFC Forum Type 2 Tag y admiten protección por contraseña de 32 bits y un bloqueo de solo lectura. Para un enlace de reseñas, la memoria más pequeña sobra: una dirección web ocupa muy poco.

En la práctica te vas a encontrar tres tipos de producto:

  • Tarjetas o pegatinas en blanco. Muy baratas, sin nada grabado. Las configuras tú con una app del móvil. Es la opción más flexible.
  • Tarjetas y placas ya configuradas con tu enlace. El vendedor graba tu enlace oficial de Google y te imprime el diseño con tu logo y un QR. Si el enlace es el oficial, la tarjeta funciona sola para siempre.
  • Tarjetas que apuntan a la plataforma del vendedor. El chip no lleva tu enlace de Google, sino una dirección del vendedor que luego redirige. Suelen venir con un panel de estadísticas y, muchas veces, con una cuota. Si el servicio cierra o dejas de pagar, la tarjeta deja de llevar a ninguna parte.

Antes de comprar, la primera pregunta que tienes que hacer es: ¿qué dirección hay grabada en el chip, y quién la controla? Todo lo demás es secundario.

Cómo la lee cada móvil: iPhone y Android

Aquí está el detalle que casi nunca se explica en la caja de la tarjeta, y que es la razón principal por la que una tarjeta «no funciona» con algunos clientes.

iPhone

La documentación para desarrolladores de Apple dice que los iPhone XS y posteriores admiten la lectura de etiquetas en segundo plano: el sistema detecta la etiqueta sin que el usuario abra ninguna app. Pero no la abre directamente: muestra una notificación emergente, y solo cuando el cliente la toca se abre el enlace. Si el iPhone está bloqueado, le pide que lo desbloquee antes.

Apple también enumera los momentos en los que, aun con la pantalla encendida, esa lectura en segundo plano no está disponible:

  • si el iPhone no se ha desbloqueado nunca desde que se encendió;
  • si hay otra lectura NFC en curso;
  • si se está usando Apple Pay o la Cartera;
  • si la cámara está en uso;
  • si el modo avión está activado.

Dos consecuencias muy prácticas. La primera: si el cliente tiene la cámara abierta porque iba a escanear el QR, el NFC no reacciona; tiene que escoger uno de los dos caminos. La segunda: si colocas la tarjeta pegada al datáfono, el móvil del cliente puede estar todavía en modo pago y no leerla. Separa la tarjeta del terminal de cobro.

Los modelos anteriores al XS no tienen esa lectura en segundo plano: necesitan una app que lea etiquetas NFC. Por eso siempre habrá algún cliente con el que la tarjeta no haga nada.

Android

La documentación de Android dice que los dispositivos suelen buscar etiquetas NFC cuando la pantalla está desbloqueada, salvo que el NFC esté desactivado en los ajustes. Y ahí está el punto débil: mucha gente tiene el NFC apagado. Google explica cómo activarlo en su ayuda de Google Wallet: abrir Ajustes, buscar «NFC» y comprobar que la opción está activada, con la advertencia de que los pasos varían según el dispositivo. Y no todos los Android llevan NFC.

Además, Android ha ido cambiando cómo trata los enlaces web guardados en etiquetas. Según su documentación, desde Android 16 una etiqueta con un enlace http o https lanza directamente la apertura del enlace, y a partir de Android 17 lo que aparece es una notificación de «abrir enlace» que el usuario tiene que tocar. Es decir, en los móviles más nuevos, tanto en iPhone como en Android, el cliente va a tener que dar un toque más. No es un problema, pero hay que saberlo para no pensar que la tarjeta está mal.

Teléfono móvil apoyado sobre una tarjeta NFC encima de un mostrador de madera con luz cálida de tarde
En los móviles actuales, el cliente acerca el teléfono y toca un aviso para abrir el enlace.

La conclusión es sencilla: una tarjeta NFC de reseñas siempre debe llevar impreso un código QR con el mismo enlace. El QR lo lee cualquier móvil con cámara, tenga o no NFC, lo tenga activado o no. El NFC es la vía rápida; el QR es la que nunca falla.

Qué permite Google y qué prohíbe

La tarjeta es solo un soporte. Lo que importa es cómo pides la reseña, y eso lo regula la política de contenido aportado por los usuarios de Google Maps. Su apartado de manipulación de valoraciones es muy claro con los comerciantes. Dice que no permite:

«Ofrecer incentivos, como pagos, descuentos o bienes o servicios gratuitos, a cambio de publicar reseñas o cambiar o retirar reseñas negativas. Desaconsejar o prohibir la publicación de reseñas negativas o solicitar reseñas positivas de clientes de forma selectiva. Cuando soliciten reseñas, los comerciantes no deben exigir ni presionar a los usuarios para que dejen valoraciones o escriban reseñas mientras se encuentren en el establecimiento, ni tampoco deben pedir que se incluya contenido específico.»

Y lo concreta con dos ejemplos: comerciantes que piden al personal que consiga un número determinado de reseñas, y comerciantes que piden al personal que solicite reseñas con contenido específico, por ejemplo, que mencionen a un empleado. Lo que sí permite es «solicitar o animar a la publicación de contenido que represente una experiencia auténtica, sin ofrecer incentivos para ello ni intentar influir en la valoración o en el contenido de la reseña».

La misma política considera manipulación el contenido afectado por un conflicto de intereses, que puede venir de una relación laboral actual o anterior, de una relación contractual, de la competencia en el sector o de relaciones familiares. Y también el contenido con «volúmenes o patrones inusuales» de reseñas. Traducido a una tarjeta NFC en el mostrador:

Sí puedesNo puedes
Tener la tarjeta a la vista y decir que, si quieren, pueden dejar su opinión Quedarte delante esperando a que la escriban, o insistir hasta que lo hagan
Ofrecer la tarjeta a todos los clientes, por igual Ofrecerla solo a quien ha dicho que está contento
Pedir una opinión sincera, sea la que sea Pedir «cinco estrellas» o que mencionen a un empleado o un producto
Agradecer la reseña y contestarla Dar un descuento, un café, un sorteo o cualquier regalo a cambio
Explicar al equipo cómo ofrecerla Poner al personal un objetivo de reseñas por semana
Que reseñen los clientes reales Que reseñen empleados, familiares, proveedores o tú mismo desde otra cuenta

El filtro de valoraciones: la trampa de algunas tarjetas «inteligentes»

Hay un modelo que conviene conocer porque se vende como ventaja. Algunas plataformas hacen que la tarjeta no lleve directamente a Google, sino a una página intermedia que pregunta primero «¿qué tal tu experiencia?». Si el cliente marca cinco estrellas, lo manda a Google. Si marca menos, lo manda a un formulario privado que solo ves tú. En inglés esto se llama review gating, y es exactamente lo que la política de Google describe como «solicitar reseñas positivas de clientes de forma selectiva». Si una tarjeta o un servicio te ofrece «evitar las reseñas negativas», no es una función: es un riesgo para tu ficha.

Lo mismo pasa con la práctica manual: preguntar «¿todo bien?» y sacar la tarjeta solo cuando la respuesta es que sí. Parece de sentido común, pero es filtrar. La forma correcta es tener la tarjeta a la vista para todo el mundo y dejar que cada uno decida.

Lo que añade la ley española

A las normas de Google se suma la ley. Desde la reforma de la Ley 10/2025, el artículo 20.4 de la ley general de consumidores dice que las reseñas «deberán referirse a productos o servicios adquiridos o utilizados en los treinta días naturales anteriores a la fecha de la reseña». Eso juega a favor de pedirla en el momento, que es justo para lo que sirve una tarjeta en el mostrador. Todo lo demás (qué pasa con las reseñas falsas, cómo se denuncian y qué dice la Ley de Competencia Desleal sobre comprarlas) lo explicamos en qué hacer con una reseña falsa en Google, y no lo repetimos aquí.

Paso 1: consigue el enlace oficial de tu Perfil de Empresa

Todo empieza por el enlace correcto. Google lo explica en su ayuda del Perfil de Empresa, en la página «Crear un enlace o un código QR para solicitar reseñas». El procedimiento es este:

  1. Entra en tu Perfil de Empresa con la cuenta que lo administra.
  2. Selecciona Leer reseñas y después Consigue más reseñas.
  3. Para copiar el enlace, pulsa el icono de Copiar.
  4. Para descargar el código QR, haz clic derecho sobre él y elige Guardar imagen como…

Google añade una limitación importante: los códigos QR de reseñas solo se pueden generar en un navegador de ordenador, no en dispositivos móviles. Si lo intentas desde el móvil y no encuentras la opción, no es que lo hagas mal.

Ese enlace abre directamente el formulario de reseña de tu ficha. No lo sustituyas por el enlace de tu ficha en Google Maps, que es otra cosa: lleva a la ficha y obliga al cliente a buscar el botón de escribir una reseña. Cada paso de más es un cliente que lo deja para luego, y luego no llega.

Si tu negocio todavía no tiene la ficha verificada, o trabajas a domicilio y no sabes qué dirección poner, empieza por ahí: lo explicamos en cómo tener la ficha de Google sin publicar tu dirección. Sin ficha verificada no hay enlace de reseñas.

Enlace oficial o enlace propio

Hay dos formas de decidir qué graba el chip:

  • El enlace oficial de Google, directamente. Es lo más simple y no depende de nadie más. El inconveniente: si algún día cambia tu ficha (por ejemplo, porque te mudas y Google crea una nueva), tendrás que regrabar la tarjeta y reimprimir el QR.
  • Un enlace de tu propia web que redirige al de Google, del tipo tuweb.com/resena. El chip y el QR llevan tu dirección, y desde la web decides a dónde lleva. Si cambia el destino, lo cambias en un minuto y todas las tarjetas siguen funcionando. El inconveniente: si la web cae o dejas el dominio, la tarjeta deja de funcionar. A cambio, la redirección es tuya, no de un tercero.

Lo que no recomendamos es la tercera vía: un enlace de la plataforma del vendedor de la tarjeta. Es el mismo modelo que el enlace propio, pero con la llave en manos de otro.

Paso a paso: cómo configurar una tarjeta NFC de reseñas

Si has comprado tarjetas en blanco, configurarlas lleva unos minutos. Necesitas el enlace del paso anterior, un móvil con NFC y una app que escriba etiquetas. Una de las más conocidas es NFC Tools, que está en Google Play y en la App Store; en su ficha de la App Store indica que requiere un iPhone 7 o posterior. Cualquier app equivalente sirve.

  1. Copia el enlace de reseñas (el oficial o el de tu web) y envíatelo al móvil, por ejemplo por correo o por WhatsApp a ti mismo.
  2. Abre la app y ve a la sección de escribir. Añade un registro de tipo URL o enlace y pega la dirección completa, empezando por https://. Un solo registro: si hay varios, el iPhone usa el primero.
  3. Escribe la etiqueta. La app te pedirá que acerques el móvil a la tarjeta. La antena no está en el mismo sitio en todos los móviles: si no reacciona, desliza el teléfono despacio sobre la tarjeta hasta que la detecte y mantenlo quieto hasta que la app confirme.
  4. Prueba con un iPhone. Con la app cerrada, la pantalla encendida y la cámara cerrada, acerca el iPhone. Debe aparecer el aviso; al tocarlo, se tiene que abrir el formulario de reseña de tu negocio. Comprueba que sale tu negocio y no otro.
  5. Prueba con un Android. Con el NFC activado y la pantalla desbloqueada, acerca el móvil. Según la versión, se abrirá el enlace o aparecerá un aviso para abrirlo.
  6. Prueba el QR con la cámara de los dos móviles. Si el QR y el chip llevan a sitios distintos, algo ha salido mal.
  7. Prueba en su sitio definitivo. Pega o coloca la tarjeta donde va a estar y repite la prueba. Algunas superficies, sobre todo las metálicas, empeoran la lectura. Si va sobre metal, busca una etiqueta pensada para ese uso.
  8. Decide si la proteges (lo vemos ahora).

Bloquearla o no: la decisión que no tiene marcha atrás

Una etiqueta sin proteger se puede reescribir con cualquier app. Si la tarjeta está en un mostrador público, cualquiera con un móvil podría cambiar el enlace por otro, como broma o con peor intención. Tienes tres opciones:

  • Dejarla abierta. Aceptable si la tarjeta la llevas tú encima y no se queda a la vista, como un técnico que la saca al acabar el trabajo.
  • Protegerla con contraseña. Los chips NTAG21x admiten una contraseña de 32 bits contra la escritura, y apps como NFC Tools permiten ponerla y quitarla. Puedes cambiar el enlace en el futuro si conservas la contraseña. Apúntala en un sitio seguro.
  • Bloquearla para siempre. La etiqueta pasa a ser de solo lectura y no se puede volver a escribir. La propia ficha de la app avisa de que la acción es permanente y no se puede deshacer. Solo tiene sentido si el enlace grabado no va a cambiar nunca, y por eso combina muy bien con el enlace de tu propia web: bloqueas el chip, y el destino lo sigues controlando desde la web.

Para una placa de mostrador, nuestra recomendación es enlace propio y chip bloqueado, o enlace oficial y contraseña. Lo que no conviene es una placa abierta a la vista de todos.

Qué mirar antes de comprar tarjetas NFC de reseñas

Hay tarjetas muy baratas sin configurar y servicios mucho más caros que hacen lo mismo con mejor diseño o con un panel. Sin entrar en precios de terceros, que cambian cada semana, esto es lo que conviene comprobar:

  • El chip. Que sea un NTAG213, NTAG215 o NTAG216, o al menos un chip compatible con el estándar NFC Forum. Son los que leen sin problemas los iPhone y los Android.
  • Que se pueda reescribir. Si viene bloqueada de fábrica con un enlace del vendedor, no la podrás cambiar nunca.
  • Qué enlace lleva. Tu enlace oficial de Google o el de tu web. Desconfía si el vendedor no te deja ver ni cambiar la dirección grabada.
  • Sin suscripción obligatoria. Si para que la tarjeta funcione tienes que pagar cada mes, estás alquilando un enlace.
  • QR impreso con el mismo enlace. Imprescindible por todo lo que hemos visto de los móviles.
  • Una indicación clara. Un texto corto del tipo «Acerca el móvil o escanea el código para dejar tu opinión». Sin «déjanos cinco estrellas»: recuerda que Google prohíbe influir en la valoración.
  • El formato. Tarjeta tipo crédito para llevar encima; placa de sobremesa para el mostrador; pegatina para la mesa, la puerta o el tiquet de entrega.
  • La superficie. Si va a ir pegada sobre metal, pide una etiqueta preparada para metal.
Placa de sobremesa con código QR abstracto y chip NFC en el mostrador de una peluquería, con un secador y frascos al fondo
Una placa en el mostrador, separada del datáfono y con el QR siempre a la vista.

Dónde ponerla

El sitio importa más que el diseño. La tarjeta funciona donde el cliente ya tiene el móvil en la mano y unos segundos libres:

  • Junto a la caja, pero no encima del datáfono. El cliente acaba de pagar y tiene el móvil en la mano.
  • En la mesa, en un restaurante o una cafetería, donde se espera la cuenta.
  • En la sala de espera de una clínica o una gestoría, mejor a la salida que a la entrada: la reseña es de lo que ya ha pasado.
  • En el bolsillo, si trabajas fuera: instaladores, técnicos, fisioterapeutas a domicilio, transportistas.

NFC, QR, enlace por WhatsApp o pedirla de palabra

La tarjeta NFC no es la única forma de llevar al cliente al formulario, ni siempre la mejor. Google, en su propia ayuda, propone compartir el enlace o el QR en recibos, correos de agradecimiento, al final de un chat o impreso en la tienda, y también por correo, WhatsApp o Facebook. Así se comparan:

MétodoFunciona conVentajasInconvenientesEncaja en
Tarjeta o placa NFC Móviles con NFC activado Muy rápida; llama la atención; no hace falta abrir la cámara No todos los móviles la leen; hay que configurarla y protegerla Mostradores con mucho paso: comercio, hostelería, peluquería
Código QR impreso Cualquier móvil con cámara Lo genera Google gratis; se puede poner en carteles, tiquets y facturas Un paso más: abrir la cámara y enfocar Cualquier negocio con local; siempre como respaldo del NFC
Enlace por WhatsApp o correo Cualquier móvil Llega aunque el cliente no pase por tu local; queda guardado para luego Si llega tarde, se ignora; no hay que insistir Servicios a domicilio, reformas, talleres, gestorías, venta online
En el tiquet o la factura Cualquier móvil con cámara Cero esfuerzo para el equipo; llega a todos los clientes por igual Mucha gente no mira el tiquet Comercio y hostelería, como complemento
Pedirla de palabra Personas Lo más eficaz cuando la relación es cercana Sin un enlace a mano, el cliente lo olvida Siempre, combinado con cualquiera de los anteriores

Lo que funciona casi siempre es la combinación: una frase dicha en persona más un camino corto, sea la tarjeta, el QR o el enlace por mensaje.

Cuándo no necesitas comprar ninguna tarjeta

La tarjeta NFC es útil, pero no imprescindible. Hay muchos negocios a los que no les aporta casi nada:

  • Si trabajas a domicilio y ya hablas con el cliente por WhatsApp. El mejor momento es al terminar, con un mensaje corto con el enlace. No hace falta que saques nada del bolsillo.
  • Si tienes pocos clientes al mes, como una asesoría o un estudio de arquitectura. Un correo de agradecimiento con el enlace, enviado al cerrar el encargo, es suficiente.
  • Si vendes online. El enlace va en el correo de seguimiento del pedido, no en una tarjeta.
  • Si tienes local pero poco presupuesto. Descarga el QR desde el ordenador, imprímelo en un cartel pequeño y ponlo en un expositor. Hace casi todo el trabajo de una placa NFC sin ninguna configuración.

Sí tiene sentido cuando hay mucho cliente presencial y poco tiempo para cada uno: una cafetería, una peluquería, una tienda, un fisioterapeuta con agenda llena. Ahí, quitar el paso de abrir la cámara se nota. Y también cuando quieres que el equipo tenga una forma idéntica y sencilla de ofrecerla.

Caja de herramientas abierta en la parte trasera de una furgoneta de trabajo con un teléfono móvil apoyado encima
Si trabajas a domicilio, el enlace por WhatsApp al acabar suele bastar.

Cómo pedir la reseña sin saltarte las normas

La tarjeta resuelve el «dónde». El «cómo» sigue siendo cosa tuya. Unas pautas que encajan con la política de Google y con la forma de trabajar de un negocio pequeño:

  1. Pídela a todos, con la misma frase. Algo como: «Si quieres dejarnos tu opinión en Google, la tarjeta te lleva directo. Nos ayuda mucho a que nos encuentren.» Sin preguntar antes si está contento.
  2. Pídela al acabar, no antes. La reseña es de una experiencia completa. Además, la ley pide que la reseña se refiera a algo usado en los treinta días anteriores: cuanto más cerca del servicio, mejor.
  3. No te quedes encima. Ofrece la tarjeta y sigue con lo tuyo. Google prohíbe presionar al cliente para que la escriba en el establecimiento. Si prefiere hacerlo en casa, el QR del tiquet o un mensaje con el enlace le sirven.
  4. No dictes el contenido. Ni «pon cinco estrellas», ni «menciona a Laura», ni «di que el menú es casero». Google lo prohíbe expresamente.
  5. No pongas cuotas al equipo. «Diez reseñas por semana» es exactamente el ejemplo que usa Google de lo que no se puede hacer.
  6. Ni regalos ni sorteos. Tampoco «un café si nos valoras». Es un incentivo, y Google los prohíbe todos.
  7. Constancia, no campañas. Google considera manipulación los «volúmenes o patrones inusuales» de reseñas. Una tarjeta en el mostrador todo el año da un goteo natural; una semana de «campaña de reseñas» con el equipo insistiendo, no.
  8. Contesta todas. Google dice en su ayuda de posicionamiento local que «las reseñas positivas y las respuestas útiles pueden ayudar a que tu empresa destaque». Responder también a las negativas, con calma, es parte del trabajo.
Tiquet de compra en blanco junto a una pegatina NFC redonda sobre la barra de una cafetería con una taza de café
El tiquet y la mesa son buenos sitios para el QR: llegan a todos los clientes por igual.

Ejemplos por tipo de negocio

  • Cafetería o restaurante: pegatina NFC con QR en cada mesa y QR en el tiquet. El camarero solo la menciona al traer la cuenta.
  • Peluquería o centro de estética: placa en el mostrador de cobro, separada del datáfono. Frase al cobrar, a todas las clientas y clientes.
  • Taller mecánico: QR en la factura y placa en el mostrador de entrega de llaves.
  • Técnico, instalador o reformista: tarjeta en la cartera para quien la quiera al acabar, y mensaje de WhatsApp con el enlace para el resto. Si usas WhatsApp Business para avisar a muchos clientes, mira cómo cobra ahora los mensajes.
  • Clínica, fisioterapia o gestoría: placa en recepción, a la salida, y enlace en el correo de seguimiento.

Errores habituales con las tarjetas NFC de reseñas

  • Grabar el enlace de la ficha en Maps en lugar del enlace de reseñas. El cliente llega a tu ficha y no sabe dónde pulsar.
  • No poner QR. Una parte de los clientes no podrá usarla, y no te enterarás.
  • Pegarla encima del datáfono. El móvil puede estar todavía en modo pago y no leer la etiqueta.
  • Dejarla sin proteger en un sitio público. Cualquiera puede cambiar el enlace.
  • Comprar con suscripción sin leer la letra pequeña. Si el enlace es del vendedor, el día que dejes de pagar, la tarjeta deja de llevar a tu ficha.
  • Usar una plataforma con filtro de valoraciones. Es la práctica que Google llama solicitar reseñas positivas de forma selectiva.
  • No probarla nunca después. Una vez al mes, acerca un iPhone y un Android y comprueba que todo sigue llevando donde debe.
  • Esperar que haga milagros. Google dice que la prominencia de un negocio se basa, entre otras cosas, en el número de reseñas, y que «cuantas más reseñas y valoraciones positivas, mejor será el posicionamiento local». Pero la tarjeta solo multiplica lo que ya pasa en el mostrador: si el servicio no convence, traerá reseñas que lo dirán.

Por qué merece la pena hacerlo bien

Las reseñas pesan en dos sitios. En el buscador, porque forman parte de lo que Google llama prominencia, que su ayuda cita, junto a la relevancia y la distancia, entre los factores con los que ordena los resultados locales. Y en la decisión del cliente, que compara dos negocios de la zona y suele elegir el que tiene opiniones recientes y contestadas. Cada vez más, además, son una de las señales que usan los asistentes de inteligencia artificial cuando alguien les pregunta por un negocio de la comarca, como explicamos en cómo conseguir que la IA recomiende tu negocio.

Por eso una tarjeta NFC bien configurada es una inversión pequeña con sentido, y una mal configurada es un riesgo pequeño que no compensa: un enlace equivocado, una placa que se puede reescribir o un sistema de filtro que pone en peligro una ficha que te ha costado años.

Qué hacemos en WebMasterOsona

En WebMasterOsona configuramos tarjetas y placas NFC de reseñas listas para usar: con el enlace oficial de tu Perfil de Empresa o, si lo prefieres, con una redirección desde tu propia web que controlas tú; con el QR de respaldo impreso; protegidas contra cambios; y probadas con iPhone y con Android antes de entregarlas. Sin suscripción y sin plataformas intermedias: la tarjeta es tuya y lleva a tu ficha.

Como las tarjetas solo funcionan si la ficha está bien, también optimizamos el Perfil de Empresa: categoría principal y secundarias, zona de servicio, horarios, fotos, servicios y una pauta sencilla para contestar reseñas. Es una parte de lo que hacemos en posicionamiento SEO local.

Y te decimos con la misma claridad cuándo no nos necesitas: si tus clientes no pasan por un mostrador, con el enlace oficial y un mensaje de WhatsApp tienes suficiente, y si tienes local pero quieres empezar sin gastar, imprime el QR que te da Google. Lo que te hemos explicado arriba es todo lo que hace falta para hacerlo tú.

Revisión gratuita de tu ficha de Google: nos dices el nombre de tu negocio y revisamos tu Perfil de Empresa (categorías, datos, fotos, reseñas y respuestas). Te devolvemos por escrito qué cambiaríamos primero y si en tu caso tiene sentido una tarjeta NFC o basta con el QR. Si quieres las tarjetas configuradas, pídenoslas aquí y te preparamos la propuesta.

Preguntas frecuentes

¿Cómo funciona una tarjeta NFC para reseñas de Google?

La tarjeta lleva un chip sin batería que guarda un enlace. Al acercar un móvil con NFC, el teléfono lee el enlace y, normalmente tras tocar un aviso, abre el formulario de reseña de tu Perfil de Empresa. La tarjeta no se conecta a Google ni publica nada: solo ahorra al cliente el paso de buscar tu negocio.

¿Cómo configuro una tarjeta NFC de reseñas?

Consigue el enlace en tu Perfil de Empresa, en Leer reseñas y Consigue más reseñas. Instala una app de escritura NFC, como NFC Tools, añade un registro de tipo URL con el enlace y acerca el móvil a la tarjeta para grabarlo. Después pruébala con un iPhone y con un Android, y decide si la proteges con contraseña o la bloqueas.

¿Funciona con todos los móviles?

No. Según Apple, los iPhone XS y posteriores leen las etiquetas sin abrir ninguna app, pero no mientras la cámara o Apple Pay están en uso. En Android hace falta que el móvil tenga NFC, que esté activado y que la pantalla esté desbloqueada. Por eso la tarjeta debe llevar siempre un código QR con el mismo enlace.

¿Está permitido por Google usar tarjetas NFC para pedir reseñas?

Sí. Google permite solicitar reseñas de experiencias auténticas y propone compartir el enlace o el QR en la tienda, en recibos o por mensaje. Lo que prohíbe es ofrecer incentivos, pedir reseñas solo a clientes satisfechos, presionar al cliente para que la escriba en el local, pedir contenido concreto y poner al personal un número de reseñas que conseguir.

¿Debo bloquear la tarjeta NFC después de grabarla?

Si va a estar a la vista del público, conviene protegerla para que nadie cambie el enlace. Puedes ponerle contraseña, que permite cambiarla en el futuro, o bloquearla, que es permanente y no se puede deshacer. Si la bloqueas, es mejor que lleve un enlace de tu propia web que redirija a Google, para poder cambiar el destino sin tocar la tarjeta.

¿Puedo regalar algo a quien deje una reseña con la tarjeta?

No. La política de Google Maps prohíbe ofrecer incentivos como pagos, descuentos o bienes o servicios gratuitos a cambio de publicar reseñas, y también a cambio de cambiar o retirar una negativa. Un café, un sorteo o un descuento en la próxima visita entran en esa prohibición.

¿Necesito comprar tarjetas NFC para conseguir más reseñas en Google?

No necesariamente. Si trabajas a domicilio o tienes pocos clientes, el enlace oficial enviado por WhatsApp o correo al acabar el trabajo basta. Si tienes local y poco presupuesto, el código QR que genera Google, impreso en un cartel o en el tiquet, hace casi todo el trabajo. La tarjeta NFC aporta más cuando hay mucho cliente presencial y poco tiempo.

Fuentes: Ayuda de Perfil de Empresa en Google: Crear un enlace o un código QR para solicitar reseñas; Ayuda de Perfil de Empresa en Google: Consejos para conseguir más reseñas; Ayuda de Perfil de Empresa en Google: Consejos para mejorar el posicionamiento local; Política de contenido aportado por los usuarios de Google Maps: contenido prohibido y restringido; Apple Developer: Adding Support for Background Tag Reading; Android Developers: NFC basics; Ayuda de Google Wallet: activar el NFC; NXP: NTAG 213/215/216; App Store: NFC Tools; BOE: texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (artículo 20.4). Revisado el 7 de octubre de 2026.

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