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  • SEO y Posicionamiento
  • 9 de septiembre de 2026
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GEO: cómo conseguir que ChatGPT y Gemini recomienden tu negocio

Cada vez más gente no busca, pregunta. Los cuatro pasos para entrar en las respuestas de la IA sin gastar un euro en publicidad.

WebMasterOsona Equipo editorial

Cada vez más gente no busca: pregunta. Abre ChatGPT, Gemini o Perplexity, escribe «necesito a alguien que me haga una tienda online en Vic» y se queda con los tres o cuatro nombres que aparecen en la respuesta. No hay diez enlaces azules para elegir: hay un par, y los demás no existen. Esta es la partida nueva, se llama GEO, y la buena noticia es que ganarla no depende del presupuesto sino de lo ordenada que tengas la casa.

Respuesta rápida: para que una IA recoja tu negocio tienen que cumplirse tres filtros. Primero, saber que existes: el mismo nombre, dirección y teléfono repetidos idénticos en tu web, en el perfil de Google, en las redes y en los directorios. Segundo, poder leerte: robots como GPTBot o PerplexityBot no bloqueados en el robots.txt, y datos estructurados de tipo LocalBusiness y FAQPage en el código. Tercero, encontrar una respuesta que se pueda copiar: párrafos cortos que contestan una pregunta concreta, con cifras y sin rodeos. Compruébalo hoy mismo preguntándole a una IA por tu sector y tu comarca.

Qué es el GEO y por qué hay que hablar de esto ahora

Las siglas son Generative Engine Optimization, y algunos lo llaman también AEO, de Answer Engine Optimization. Viene a ser lo mismo: en lugar de trabajar para que tu página salga la primera en una lista de enlaces, trabajas para que un modelo de lenguaje te use como fuente cuando alguien le hace una pregunta de tu sector.

Esto no ha llegado de golpe. Google ya no enseña solo enlaces: en los resultados coloca arriba del todo una respuesta redactada por su IA, los AI Overviews, que según los estudios del sector aparecen ya en aproximadamente una cuarta parte de las búsquedas informativas. Y cuando aparece, los clics que llegan a los resultados de abajo caen de forma considerable, porque el usuario ya tiene la respuesta que buscaba sin moverse.

Al mismo tiempo, el tráfico que llega a las webs directamente desde ChatGPT, Perplexity o Copilot es pequeño pero crece deprisa. No va a sustituir mañana a la búsqueda clásica, pero tiene una particularidad que debería levantar las orejas de cualquier negocio: quien llega por ahí viene con la decisión medio tomada. No viene a comparar diez opciones, viene porque le han recomendado la tuya.

Persona consultando en un portátil una respuesta generada por inteligencia artificial
La pantalla ya no es una lista: es una respuesta. Si no sales, para ese usuario no existes.

Cómo decide una IA a quién cita

No hay un algoritmo público ni un ranking que puedas consultar, pero el comportamiento de estos sistemas es lo bastante consistente como para sacar patrones. Un modelo no «conoce» tu negocio: cuando le preguntan, busca en su memoria y a menudo hace también búsquedas en internet en ese momento, coge unos cuantos documentos y redacta un resumen. Para entrar ahí necesitas, básicamente, esto:

  • Que te haya visto repetidas veces y siempre igual. Los modelos cruzan fuentes. Si en la web eres «Carpintería Camps», en Google «Carpintería Camps SL» y en Instagram «CampsFusters», para una máquina sois tres negocios borrosos en vez de uno sólido.
  • Que el texto esté troceado en respuestas. Un modelo no cita una página entera, cita un fragmento. Si tu artículo responde la pregunta en el primer párrafo de la sección, ese párrafo es copiable. Si la respuesta está desperdigada por cuatro pantallas, no.
  • Que haya datos concretos. Precios, plazos, medidas, fechas, porcentajes. «Hacemos webs rápidas» no se puede citar; «una web de negocio local debe cargar por debajo de 2,5 segundos» sí.
  • Que hable de ti alguien más. Reseñas, directorios del sector, noticias locales, asociaciones de comerciantes. La IA no se fía del todo de lo que dices de ti mismo.

Paso 1: convierte el negocio en una entidad clara

Es el trabajo menos lucido y el que más rinde. Haz una lista de todos los sitios donde aparece tu negocio y deja en ellos exactamente los mismos datos: nombre comercial completo, dirección con el mismo formato, teléfono con el mismo prefijo, web con o sin www pero siempre igual, y la misma descripción de una línea.

El mínimo para un negocio de Osona: tu web, el perfil de empresa de Google, las redes donde tengas presencia real, y tres o cuatro directorios que la gente del sector usa. Si estás en un gremio, una asociación de comerciantes de Vic o Manlleu, o el directorio de una feria, todo eso cuenta como fuente externa que confirma que existes.

Cuidado: lo peor para tu visibilidad no es no estar, es estar mal. Una ficha antigua con un teléfono que ya no usas o la dirección del local anterior no solo confunde a la gente: hace que los sistemas automáticos te consideren una fuente poco fiable y prefieran citar a otro.
Panadera actualizando la ficha de su negocio en una tableta detrás del mostrador del obrador
El nombre, la dirección y el teléfono idénticos en todas partes: el trabajo más aburrido y el que más te hace ganar.

Paso 2: escribir para ser citado, no para rellenar

Aquí es donde falla la mayoría de webs de negocio, y no por falta de trabajo sino por costumbre. El estilo «de folleto» —párrafos largos, adjetivos, ninguna cifra— es exactamente lo que una IA no puede usar. La diferencia se ve enseguida:

Cómo suele estar escritoCómo debería estarPor qué
«Ofrecemos soluciones personalizadas adaptadas a cada cliente»«Una tienda online de 40 productos se pone en marcha en 3 o 4 semanas»La segunda contiene un hecho. La primera no dice nada repetible.
Un titular decorativo: «Nuestro compromiso»Un titular que es una pregunta: «¿Cuánto tarda en estar lista una tienda online?»Los modelos buscan parejas pregunta-respuesta.
La respuesta aparece en el cuarto párrafoLa respuesta es la primera frase de la secciónEl fragmento que se coge suele ser el primero.
Texto corrido de doce líneasLista con seis puntos concretosUna lista ya viene troceada de fábrica.

Un truco que funciona: después de escribir una página, lee solo los encabezados y el primer párrafo de cada sección. Si así ya se entiende qué haces, cuánto cuesta y cuánto tarda, lo has hecho bien. Si no se entiende, la IA tampoco lo entenderá.

Paso 3: datos estructurados, el resumen en lenguaje de máquina

Los datos estructurados son un bloque de código invisible para el visitante que le dice al programa que lee la página qué es cada cosa: que esto es un negocio, que ese número es un teléfono, que ese bloque es una pregunta con su respuesta. No es un truco de SEO oscuro, es documentación.

Para un negocio local basta con tres tipos: Organization o LocalBusiness con los datos de contacto y el horario, FAQPage en las páginas que tengan preguntas frecuentes, y BreadcrumbList para situar cada página dentro de la web. Si vendes productos, añades Product con precio y disponibilidad.

Es exactamente el mismo trabajo que ya usamos para el posicionamiento SEO clásico, pero ahora tiene un segundo destinatario. Lo explicamos con más detalle en el artículo sobre cómo posicionar tu negocio en la era de la búsqueda con IA.

Paso 4: deja entrar a los robots (y el caso del llms.txt)

Muchas webs bloquean sin saberlo los programas que recogen contenido para la IA, porque algún plugin de seguridad lo puso por defecto. Vale la pena abrir el fichero robots.txt de tu dominio —se llega poniendo /robots.txt al final de la dirección— y mirar qué dice:

RobotDe quién esPara qué sirve
GPTBotOpenAIRecoge contenido para sus modelos
OAI-SearchBotOpenAIAlimenta las búsquedas y las citas de ChatGPT
ClaudeBotAnthropicRecoge contenido para Claude
PerplexityBotPerplexityIndexa para sus respuestas con fuentes
Google-ExtendedGoogleControla el uso del contenido para Gemini
Pantalla con el fichero robots.txt de un sitio web abierto en un editor de texto
El robots.txt es de las pocas páginas de tu web que no mira nadie y decide quién puede leerte.

La decisión es tuya y tiene matices: hay quien no quiere que sus textos sirvan para entrenar modelos. Pero conviene separar dos cosas muy distintas: entrenar el modelo y citarte en una respuesta con enlace. Si bloqueas los robots que hacen búsqueda en directo, lo que consigues es desaparecer de las recomendaciones, que es justo lo contrario de lo que quieres.

¿Y el llms.txt? Es una propuesta de fichero, en formato texto, que resume de qué va tu web y dónde está cada cosa, pensado para que un modelo se oriente rápido. Vale la pena ser honestos: por ahora ninguno de los grandes proveedores ha confirmado que lo use. Ponerlo cuesta media hora y no hace daño, pero quien te diga que es imprescindible te está vendiendo humo. Lo que sí es imprescindible es todo lo anterior.

Pantalla con código de datos estructurados de una página web
Los datos estructurados no los ve nadie y los lee todo el mundo: son el resumen de tu negocio en lenguaje de máquina.

Cómo saber si la IA te conoce

No hace falta ninguna herramienta de pago para hacerte una idea. Dedícale veinte minutos:

  • Pregúntale por tu sector y tu zona a ChatGPT, a Gemini y a Perplexity: «mejores [tu servicio] en Osona», «a quién me recomiendas para [problema del cliente] en Vic». Apunta qué nombres salen.
  • Pregúntale directamente por tu negocio por el nombre. Mira si lo describe bien, si acierta los servicios y si el teléfono es el bueno. Aquí salen errores sorprendentes.
  • Mira de dónde viene la gente. En tu analítica, los visitantes con origen chatgpt.com, perplexity.ai o gemini.google.com ya se pueden contar aparte. Son pocos, pero mírate su tasa de contacto.
  • Repítelo cada mes. Es la única manera de saber si lo que haces sirve, porque aquí no hay una posición media como en el SEO de toda la vida.
Libreta con anotaciones junto a un móvil que muestra una conversación con una inteligencia artificial
Las mismas cinco preguntas cada mes, apuntadas. Es la única medida fiable que tienes en este terreno.
Consejo: haz las pruebas con la sesión cerrada o en una ventana privada. Si has estado hablando con la IA de tu propio negocio durante media hora, luego te lo recomendará a ti mismo y creerás que has ganado.

Los errores que vemos más a menudo

  • Querer hacerlo todo con una página. Una sola página de «servicios» con todo mezclado no responde ninguna pregunta concreta. Mejor una página por servicio, cada una con sus preguntas.
  • Contenido generado en cadena y sin revisar. Los modelos detectan bien el texto vacío, y el lector todavía mejor. Publicar cuarenta artículos genéricos hace más mal que bien.
  • No tener precios ni plazos en ninguna parte. Es la información que más se pide y la que menos se publica. No hace falta una tarifa cerrada: una horquilla ya es un dato.
  • Una web lenta o que no se puede leer bien. Si un robot tarda en cargar la página o el contenido solo aparece tras ejecutar JavaScript, se queda con lo que puede. Lo tratamos a fondo en el artículo sobre por qué tu web va lenta y Google lo sabe.
  • Olvidar las reseñas. Es la fuente externa más barata que tienes y la que más peso tiene cuando la IA debe decir si alguien es de fiar.

En WebMasterOsona este trabajo ya forma parte de cómo construimos las páginas: datos estructurados desde el primer día, contenido escrito en bloques que responden preguntas y fichas de negocio coherentes en todas partes. Si quieres saber en qué punto estás ahora mismo, una auditoría digital te dice qué ve una IA cuando te busca y qué le falta para recomendarte.

Preguntas frecuentes sobre el GEO

¿El GEO sustituye al SEO?

No. El sustrato es el mismo: contenido útil, estructura limpia, datos estructurados y una web que carga. Lo que cambia es que ahora hay un segundo lector —el modelo de lenguaje— con manías propias: quiere respuestas cortas, cifras y coherencia entre fuentes. Quien tiene el SEO bien hecho parte con medio camino ganado.

¿Cuánto se tarda en notarlo?

Las correcciones de fichas y datos de contacto se reflejan en semanas. El contenido nuevo tarda más, porque primero lo tiene que encontrar alguien y después considerarlo fiable. Cuenta con dos o tres meses antes de sacar conclusiones, y mide siempre con las mismas preguntas.

¿Puedo pagar para salir en las respuestas de la IA?

Hoy no existe un sistema de pago equivalente a Google Ads dentro de las respuestas generativas para un negocio local. Quien te ofrezca «posicionarte en ChatGPT» a cambio de una cuota te cobrará por hacer, en el mejor de los casos, el trabajo que describimos en este artículo.

La IA me cita mal o se inventa datos del negocio. ¿Qué puedo hacer?

Casi siempre es porque hay información antigua o contradictoria repartida por internet. Revisa y corrige las fichas de directorios viejas, deja los datos correctos bien visibles y marcados en tu web, y dale tiempo. Si el modelo hace búsqueda en directo, la fuente actualizada acaba ganando.

Tengo un negocio sin web, solo perfil de Google. ¿Me sirve?

Sirve para aparecer en el mapa, no para ser recomendado en una respuesta larga. Sin un sitio propio donde explicar qué haces, cuánto cuesta y cómo trabajas, no hay nada que citar. La ficha de Google dice que existes; la web dice por qué deberían elegirte.

¿Vale la pena para un negocio pequeño de Osona?

Precisamente en un negocio pequeño es donde más rinde, porque la competencia local todavía no ha entrado. En consultas muy generales ganan siempre las marcas grandes, pero en consultas con ciudad y servicio —que son las que traen clientes— hay sitio, y lo que hace falta para ocuparlo es orden, no presupuesto.

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